
Yo no puedo definir la belleza de un hombre. “Está bueno ese chero”, de acuerdo; pero, encuentro que esa expresión se queda un poco corta.
Cuando yo lo vi por primera vez, no podía decir a ciencia cierta su edad, veinticinco o veintiocho; no tenía arrugas. Era una mezcla de hombre y adolescente. Tenía el cabello largo y rubio, con la raya en medio, los mechones distribuidos a cada lado de su rostro, inclinados como la grama después de la lluvia, las cejas largas y arqueadas, una nariz pequeña, los labios animados.
Sus labios parecían querer besar, sonreír y decirme: yo amo, yo no amo, esto es divertido, esto es bello, yo hablaré, yo quiero escuchar y comprender, yo soy una boca que habla mil lenguas, yo soy una vida sensual, imprevisible, apasionada.
El cuerpo no estaba nada mal; en sus brazos y espalda se podía adivinar que le gustaba hacer ejercicio. Pero, sobre todo, daba la impresión de delicadeza, de fuerza y vulnerabilidad, de atleta y bailarín.
Sus ojos, al igual que sus labios, estaban animados, sombreados por destellos azules y dorados. Tenía una mirada que, mientras se posaba en mí, parecía decir: “Tú eres la persona, la más importante del mundo”.







3 comentarios:
Hola!
Hay que bueno que expreses la belleza de un hombre de esta manera, aunque en lo personal la belleza no solo tiene que verse físicamente, sino que interiormente.
Cuidate, bendiciones!
La creacion mas impactante somos los humanos tanto hombres como mujeres. Las mujere tendemos a ser mas lindas pero hay hombres que fisicammente estan hechos un bombon jajaja. es muy lindo tu trabajo
¡De verdad que te impactó el chavo! Se nota en la calidad de tu texto. Muy bueno.
Felices vacaciones y ojalá sigás actualizando este espacio.
Brian Velasco
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